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Si te dedicas al posicionamiento de webs, debes estar al tanto de este último cambio

Si alguien piensa que el mundo del SEO, y dedicarse a él de forma profesional es algo sencillo, tranquilo y sin sobresaltos… Está muy equivocado. Y esto se debe sobre todo a las celebérrimas updates de Google, las cuales hacen temblar los cimientos mismos del gremio a través de cambios, o incluso reestructuraciones, en el sistema de algoritmo y redes neuronales que dictan las posiciones en Google.

En este 2021, tras la actualización menor de junio, parecía que todo se quedaba más o menos tranquilo para todo el año. Pero Google, a finales de agosto, en su línea de hacer cambios en los periodos estivales o en los festivos más señalados (los momentos más oportunos, ejem), ha hecho unos nuevos cambios en su red neuronal que han afectado directamente a un elemento en concreto: los títulos que el buscador muestra en sus SERP. 

¿En qué consisten estos cambios?

Uno de los aspectos más importantes en el trabajo SEO de una web es el modo en el que las webs muestran sus resultados en Google, las fichas conocidas técnicamente como SERP

Google ha tenido tradicionalmente varios modos de elegirlo, el más común es a través de la directiva dada por el webmaster o técnico SEO de la web, conocida como title; lo que permitía al encargado de la web elegir lo que se mostraba en la práctica totalidad de las ocasiones. 

Pero esto, sobre todo desde hace unos diez años, no sucedía en el cien por ciento de las ocasiones, ya que muchas veces tendía a coger el H1, u otro texto de la web, aunque de forma relativamente poco común. 

Ahora, desde la última semana de agosto de 2021, el buscador ha empezado a usar los títulos a su antojo, decidiéndose en un gran número de ocasiones por otros apartados de la web para extraerlo, en lugar de la directiva title que haya dictado el webmaster. 

Lo que le pides a Google…
… lo que te llega.

Los parámetros a los que Google está atendiendo de forma más frecuente es: 

  • Títulos H. Si bien era relativamente común hasta ahora que cogiera H1, ahora también puede ir un paso más allá para crearlo a través de H2, H3… 
  • Textos alt de las imágenes. Lo que sí supone una gran novedad y ha hecho saltar las alarmas. 
  • Anchors text empleados en la página y que apuntan a la url en cuestión. Quizás el más extraño de los tres e inesperado de los tres. 

Cortes en títulos

Incluso, tal y como reportan muchos usuarios, también se están recortando algunos títulos. Aunque esto sí parece ser un error momentáneo, ya que da lugar a títulos sin valor ni sentido.

Razones por las que Google está cambiando los títulos de las SERP

Como ya sabrás, el foco para el buscador siempre está puesto en ofrecer la mejor experiencia a los usuarios. Y en este caso, según declaraciones de la propia compañía, van justo en esta dirección, argumentando tres posibilidades principales:

  • Los títulos que ha incluido el webmaster son demasiado largos para ser mostrados en móvil, ordenador o ambos. 
  • Está sobreoptimizado con demasiadas keywords (recuerda que esto es motivo de una posible sanción). 
  • No son útiles, o al menos los que ellos eligen en el resto del contenido lo son más para aquellos que realizan una búsqueda. 

¿Cómo afectan estos cambios a las webs?

Es obvio que esta serie de cambios puede tener una incidencia perjudicial para nuestra visibilidad online. Muchos de los títulos que por cuestión estratégica queríamos que aparecieran en el buscador han pasado a ser seleccionados por Google. Así afecta a lo que aparece en las SERP que se activan al hacer búsquedas para las que aparecemos. 

En segundo lugar, además de afectar al contenido, también puede tener incidencia en el diseño de las SERP. Así si tenemos una estrategia para ser más visuales incluyendo mayúsculas, emoji u otros elementos visuales, todo esto puede desaparecer.  

¿Qué puedes hacer para corregir los títulos? 

De momento no parece haber ninguna solución para recuperar el control de los títulos. Como única recomendación posible es tratar de analizar en qué url ha hecho el cambio, cuál era el título que habíamos escrito y cuál el que finalmente ha seleccionado Google. Para, después, poder confeccionar uno que se adapta en cuanto a longitud y contenido que sea del agrado nuestro y del buscador